


Ingredientes:
Templar la leche a fuego lento y disolver bien la levadura en ella, moviéndola con una cuchara. Poner la harina en una superficie plana o en un cuenco pero dándole forma de volcán y se vierte en el centro la levadura con la leche. Trabajar ligeramente con las manos o con una cuchara de madera para que se humedezca un poco la harina. A continuación se añaden 3 huevos uno a uno, haciendo que se mezclen bien. Añadir el agua de azahar, el azúcar, el aceite, las ralladuras, la vainilla y las almendras. Trabajar bien con las manos hasta conseguir una masa homogénea. Tapar con un paño y dejar reposar.
Una vez que la masa haya subido más del doble de su volumen, colocarla en una placa de horno engrasada, aplastarla un poco y darle forma redondeada haciendo el agujero del centro abriéndolo bien para que no se cierre del todo durante la cocción. Dejarlo reposar 15 minutos.
Batir la yema del otro huevo con un poquito de agua fría y untar el roscón con la ayuda de un pincel. Trocear de una forma bonita la fruta escarchada y adornar con ellas el roscón, echar un poco de azúcar por el resto del roscón. No olvidar incluir una sorpresa en el momento de amasar.
Precalentar el horno y cocer el roscón a 180º unos 20 o 30 minutos, hasta que esté bien dorado. Una vez frío se puede abrir y rellenar de nata o de alguna crema.